DAN ULTIMO ADIOS A EMILIO
HUIMANGUIILLO, TABASCO, Abril 13.- “Era un angelito, Porque?, pero ojala que la gente aprenda a no callarse cuando algo malo están haciéndole a alguien” atinó a decir la madre de Emilio Sánchez Ramírez, que murió a manos de sus inhumanos secuestradores.
El dolor se respiraba en el poblado C-31 pues todos los pobladores se sumaron para acompañar a los familiares de este pequeño a cuyos captores no les importó maltratarlo y quitarle la vida sim importarles las consecuencias y el dolor que ocasionarían a los familiares.
El párroco de la ermita en el poblado, llamó a los tabasqueños “ a que busquen a Dios, porque lejos de El nada nada de se puede” y rogó porque la paz de Cristo reine en el corazón de los familiares de Emilio, y que este tipo de casos no ocurra más en nuestra sociedad.
Y es que era difícil no llorar, primero, porque quien yacía en el féretro, era en verdad un ángel que fue arrancado de su familia en un afán de hacer dinero fácil por parte de jóvenes que pareciera que son seres sin entrañas, carentes de todo valor y respeto por la vida humana, en su afán de hacer dinero fácil.
El cortejo fúnebre salió desde la ermita católica hacia el panteón del lugar, durante el momento que inicia la marcha fúnebre, las personas congregadas rendían aplausos al paso del ataúd y caminaron poco más de 800 metros hacia el panteón y ahí cantaron “hay que morir para vivir”, y “entre tus manos”.
AL final los asistentes soltaron globos blancos y otros los depositaron en la bóveda en muestra de cariño y como ultimo adiós a este inocente niño que no volverá a llenar de alegría al corazpon de sus famiiares.